martes, 12 de octubre de 2010

...y en el vacio te amo

En el polvo, en el aire,
en esa nube
que tú no mirarás,
en mi mirada
que te calcó y fijó en mi más triste fondo,
en tus besos sellados en mis labios,
y en mis manos vacías,
pues eres hoy vacío
y en el vacío te amo.

miércoles, 6 de octubre de 2010


Dulzura de sentirse cada vez más lejano.
Más lejano y más vago…
Sin saber si es porque las cosas se van yendo
o es uno el que se va.
Dulzura del olvido como un rocío leve cayendo en la tiniebla…
Dulzura de sentirse limpio de toda cosa.
Dulzura de elevarse y ser como la estrella inaccesible y alta,
alumbrando en silencio…
En silencio,
¡Dios mío!…

Dulce Maria Loynaz

Amigo, espera al Huésped mientras estés vivo.
!Salta a la experiencia mientras estés vivo!
Piensa... y piensa... mientras estes vivo,
porque lo que llamas "salvación" pertenece
a un tiempo anterior a la muerte.

¿Crees acaso que, si no rompes tus cadenas mientras estés vivo,
lo hará luego tu fantasma?

La idea de que el alma se fundirá con el éxtasis
cuando tu cuerpo se pudra
no es más que una fantasía.

Lo que entonces encontrarás se halla ya ahora
y, si no lo descubres ahora,
acabarás arrinconado en la ciudad de los muertos.
Si haces hoy el amor con lo divino,
en la próxima vida tendrás el rostro del deseo satisfecho.

!Zámbullete pues en la verdad,
descubre quién es el Maestro y creee en el Gran Sonido!

Esto es lo que dice Kabir: Cuando buscas al Anfitrión,
es la intensidad de tu anhelo por Él la que hace todo el trabajo.
Mírame y verás a un esclavo de esa intensidad.


KABIR

viernes, 1 de octubre de 2010

Árbol de Diana
1
He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.

2
Estas son las versiones que nos propone:
un agujero, una pared que tiembla...

3
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra
Alejandra Pizarnik

Bitácora

Bitácora                                                             

No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.


"Linguística general" 1979


Cristina Peri-Rossi


lunes, 27 de septiembre de 2010


La vida plena

A algunos les han quitado las ganas de hablar,
pasan mudos por el amor, aman perros vagabundos
y tienen una piel tan sensible
que nuestros pequeños saludos cotidianos
pueden producirles heridas casi de muerte.
Nosotros, seres amables e inofensivos,
miramos los gatos enfermos, las mujeres con collares
que pasan por la calle
y sentimos un desamor agradable,
casi suficiente.

Juana Bignozzi

viernes, 17 de septiembre de 2010

Una palabra

   Tienes prisa
 mucha prisa

Le dice un leño al fuego.

Ko Un

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Precisamente

Mientras escribo este verso
millones y millones de seres respiran todavia en mi
viejo planeta.
Prueba aquel una manzana y descubre un gusano
entre su pulpa.
Una mujer escribe una carta y solloza.
Abre la tierra este otro con sus manos, y transpira y
no piensa.
Y en una esquina una muchacha espera a un hombre
que no llega.
Miles de hombres y mujeres abren sus ojos y
recuerdan su cuerpo y sus tareas.
Cientos de esófagos, de glándulas, de hígados, hacen
su inocente trabajo.
y el amor resucita caricias a un millon por segundo
y alguien se juzga feliz
y un hombre compra una cuerda y la cuelga
del árbol que en su patio florece.
Tosen, cantan, defecan, multiplican, parten su pan
aceitan su paciencia
bufan, escupen, besan, timan a su vecino
mienten, mienten y ríen, mienten sinceramente y
apuñalan,
o leen un poema.

Piedad Bonnett

domingo, 12 de septiembre de 2010

Navegación

Navegación


En las mansas corrientes de tus manos
y en tus manos que son tormenta
en la nave divagante de tus ojos
que tienen rumbo seguro
en la redondez de tu vientre
como una esfera perpetuamente inacabada
en la morosidad de tus palabras
veloces como fieras fugitivas
en la suavidad de tu piel
ardiendo en ciudades incendiadas
en el lunar único de tu brazo
anclé la nave.
Navegaríamos,
si el tiempo hubiera sido favorable

(selección poemar)