Precisamente
Mientras escribo este verso
millones y millones de seres respiran todavia en mi
viejo planeta.
Prueba aquel una manzana y descubre un gusano
entre su pulpa.
Una mujer escribe una carta y solloza.
Abre la tierra este otro con sus manos, y transpira y
no piensa.
Y en una esquina una muchacha espera a un hombre
que no llega.
Miles de hombres y mujeres abren sus ojos y
recuerdan su cuerpo y sus tareas.
Cientos de esófagos, de glándulas, de hígados, hacen
su inocente trabajo.
y el amor resucita caricias a un millon por segundo
y alguien se juzga feliz
y un hombre compra una cuerda y la cuelga
del árbol que en su patio florece.
Tosen, cantan, defecan, multiplican, parten su pan
aceitan su paciencia
bufan, escupen, besan, timan a su vecino
mienten, mienten y ríen, mienten sinceramente y
apuñalan,
o leen un poema.
Piedad Bonnett